Me toco irme,
Decidiste no
Y perdón,
Me estoy yendo,
Ahora que escucho la canción
Vuelvo volando
Con las palomas,
En verdad dijiste:
Espera mil horas
Rompiendo las olas,
Para que?
No se,
La verdad
No te estaré pensando
Hay mucho por derribar,
Te guardo en la montaña de mi vida
Para tu vista
De ilusiones,
Me gusta saber que sabes
Que sigo caminando por ahí
Por la vida,
Buscando algo,
Como el perdido que encontró tus ojos
Aguardando la profundidad de los mares,
Sirena de la luz dorada.
Samuel Zuluaga Calle
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2 comentarios:
entonces que sireno!! jeje. me quede esperando tus respuestas pero bueno. vacano sam que escribas, escribi algo sobre don oruga y los viajes de ustedes, dale dale, me reiria mucho y lo disfrutaria tambien. bye
sam hoy Llegué de Bogota y escribí nuevas crónicas de mis días allá. No te voy a pedir que las comentes porque se que no lo vas hacer. Pero hoy que vuelvo y leo tu poema creo que me sale, me sale con alguien que no es una sirena de luz dorada pero es la persona con quien quisiera compartir mucho de mi vida, pero no puedo.
La parte en la que dices: -me toco irme, me estoy yendo me hace pensar que aunque esa persona no me ha dicho: espera mil horas, creo que tendría que pasar toda una eternidad para que llegara, más fácil me queda irme, en realidad creo que me estoy yendo.
-No te estaré pensando hay mucho por derribar: creo que será en mi vida la decisión que tendré que tomar y es difícil pero se me hace más fácil derribar que esperar. Y lo guardaré en la montaña de mi vida y también me gusta saber que él lo sabe.
un beso sam! sigue escribiendo...
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